Nunca escribí esto en mi diario principal. No quería que Luca lo leyera.
Sucedió durante el cambio de ciclo. La luz de Nova-Aeterna parpadeó. No fue un apagón, fue una inversión. Por tres segundos, las sombras se volvieron blancas y la luz, negra.
Blaise estaba durmiendo a mis pies y despertó gritando. No ladrando, gritando. Cuando miré al cielo artificial, la simulación solar tenía un píxel muerto. Un cuadrado perfecto de oscuridad absoluta en el cenit.
Están fallando los protocolos de realidad. Alguien está intentando entrar desde fuera…